Los estilos de vida urbana en los comienzos de este siglo XXI, son fruto de centurias y milenios de ensayos asertivos y en algunos casos muy desasertivos. La contaminación, la rutina, la falta de encuentro, paz y armonía social son los ejemplos más notorios a los que podemos referirnos; todo esto ha desplazado al aire y el agua pura, la sintonía con los biorritmos y la sociabilidad consustancial.
Lo que nuestra sociedad nos oferta es muy variado, en algunos casos distintos y a veces contrapuesto. Los individuos que damos forma a este cuerpo social nos vemos bombardeados por la gran cantidad de información de la televisión, el Internet y los demás medios de comunicación masiva. Por eso es que al momento de tomar una decisión importante o medianamente importante, aquella multiplicidad de opciones se muestra como un obstáculo, por que hace resonar el principal aspecto de nuestras vida: la libertad. “¿Qué hago?” nos preguntamos con recurrencia y la indecisión de la respuesta: “todo, mucho, poco, o nada” nos deja en un punto de estancamiento.
En este articulo hablaremos de la cotidiana peripecia de escoger bienes y servicios... pero el sentido de las líneas que leerás a continuación no buscan ahondar en tu torpe consumismo, sino que buscan desembarazarte de él, pues para lo que realmente hemos nacido es para optar por la felicidad.
miércoles, 27 de febrero de 2008
LA VIDA QUE MERECES
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